Eso del derecho a la fianza Por qué
Escrito por Laura W. Robles Vega - Abogada y Periodista   
Miércoles 15 de Agosto de 2012 15:33

Hace poco un amigo me envió un mensaje de texto en el que me preguntaba si podía recomendarle algún artículo en el que se argumentara a favor de no renunciar al derecho a la fianza. Ese día me di cuenta de que, a pesar de las campañas mediáticas y de los discursos que se han dado a favor y en contra de la fianza, hay quienes aún tienen dudas sobre si marcar el SÍ o el NO en el próximo referéndum del 19 de agosto.

Es de esperarse. Es lógico que haya dudas. Han convocado este referéndum en un momento en el que la criminalidad rampante en nuestro país trastoca el discernimiento de un pueblo que procura desesperado un remedio.

Y ese razonamiento se afecta más aún ante imágenes de imputados de delito junto a la consigna “vota sí”. He ahí el problema del asunto: han olvidado las consecuencias que pudiese tener todo esto sobre el inocente que pudiera enfrentarse a un procedimiento criminal.

Entonces, la pregunta que todos debemos formularnos es sencilla. Veámosla con un ejemplo. Suponga, usted lector, que un día está en un lugar donde se produce un asesinato. Usted no tiene nada que ver, pero tras la investigación policial y según las circunstancias todo apunta a que fue usted el que disparó y mató. Así que lo arrestan.

Dónde quisiese pasar el tiempo en el que espera por su juicio, ¿en la cárcel o fuera de ella? Votar sí en el próximo referéndum implica que usted ante tal situación no tendría otra opción que ir a la cárcel mientras espera a que el Estado celebre su juicio. En cambio, si vota no, tiene a su disposición el derecho de prestar una fianza para estar en libertad mientras se celebre su juicio.

De ahí que haya que aclarar un importante detalle: qué es la fianza, qué implica. Pues, lo que supone la fianza es una garantía de que el imputado comparecerá a los procedimientos. Es decir, toman el dinero que se entrega como fianza para  “garantizar” que la persona a quien le han imputado un delito acuda a los tribunales para dilucidar su caso.

Lo importante es entender que la fianza no tiene nada que ver con asuntos de culpabilidad o inocencia. Para poder determinar una cosa o la otra es que se celebra el juicio, en el que el Estado tiene el deber de probar la culpabilidad de los imputados.

Más importante aún es comprender que eliminando el derecho a la fianza, aunque sea para algunos delitos, no se combate la criminalidad, que en realidad está asociada con otros factores sociales, económicos y culturales.

De hecho, conocedores del proceso criminal y de sus haberes, han establecido claramente que no hay prueba de que aquellas personas que están libre bajo fianza cometan en ese período algún otro crimen. (Para detalles de esto vea VOTA NO, en el portal Youtube, sólo le tomará 4 minutos 51 segundos-  http://www.youtube.com/watch?v=u1yapqwaswI)

Lo que tenemos que preguntarnos, sobre todo los que como mi amigo tengan dudas aún, es si queremos darle más poderes al Estado o preferimos, nosotros los ciudadanos, tener herramientas que nos sirvan para garantizar que los procesos criminales sean justos y eficientes.

Restringir el derecho a la fianza, supone quitarle un derecho no solamente a los que sí cometen delitos, sino también a los inocentes que puedan ser acusados de crímenes que no han cometido. Eliminando el derecho a la fianza renuncias a tu derecho.