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Escrito por Ana Delia Rodríguez
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Martes 08 de Mayo de 2012 18:17 |
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¿Con qué puedo comparar el amor que da una madre? Es parecido al del padre Cada cual en su lugar. Quizás la palabra amar O con el verbo belleza Me acercaré a la nobleza Que alberga su corazón Es que no hay comparación Que se ajuste a su grandeza.
Una flor en primavera Se asemeja a su regazo Su tallo es como el abrazo Que alegra la vida entera Sosteniendo placentera
El fruto de un alma pura
Con pétalos de ternura Inspira, respeta y ama ¿Quién te iguala, noble dama? ¿Quién descifra tu estructura?
Quizás a la linda aurora Se parecieran tus ojos Complaciendo los antojos Del que tu amor atesora. Pero tú, noble señora Resplandeces doblemente Tu mirada, fiel simiente Despierta nuestro interior ¿Quién tendrá el gusto, el honor, de imitarte; tan potente?
Hay quien te dice mamá Otros te llaman mi vieja Lo cierto es que se asemeja Al amor que Dios nos dá. Una madre siempre está Embelleciendo el hogar Debemos atesorar Esos sus grises cabellos Porque sus nobles destellos No se pueden comparar. |