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La palabra respeto ha tomado un giro diferente en los últimos años. Y es un giro sumamente peligroso. Es como soltar a un criminal para que conviva en un entorno de adolescentes agresivos y los eduque.
Porque aunque usted no lo crea las palabras tienen peso, autoridad y prestigio. Por eso insisto en que la palabra respeto perdió su valor hace años atrás.
En mis tiempos la psicología la tenía mi papá en medio de su cintura, la abuela con su chancleta y mamá con aquella correíta retorcida que dolía más que un látigo. Aunque ustedes no lo crean esas “armas” de castigo eran simbólicas. Mi papá nunca nos dio un correazo.
Sin embargo allí estaba bien ceñida su correa marrón como indicándonos que al menor desliz se saldría de su cintura. Ese respeto por la autoridad era la llave para una buena crianza. No sé, ni me importa saberlo cuando aparecieron un chorro de “bandurreros” a decirle al mundo que un niño de cinco años puede exigir y demandar respeto, cuando su madre le da un tapaboca por malcriado.
Estos rufianes saben marcar el 911 y con una frialdad maquiavélica inventarse que la mamá los maltrata. No sería extraño que se la llevaran presa y ellos ensayaran una sonrisa diabólica como la que vieron en la última película.
En tiempos pasados lo único que mandábamos era la cuchara en el plato. Si mamá o papá decían no, las explicaciones sobraban. Había una cadena de mando que asustaba lo más lindo. __Pregúntale a tu mamá.__Pregúntale a tu papá. Esta pregunta se revertía y a la larga no sabíamos si era sí o no que fuéramos a dar dos vueltecitas a la plaza para estar de vuelta a las nueve en punto.
De ahí vengo yo. Y mira que he sido buena ciudadana, buena servidora pública, buena amiga, buena líder cívica y buena gente. No visité psicólogos, no me confesé, no intenté suicidarme, nunca me copié de nadie en un examen, no dije malas palabras, adoraba a mis padres y más, mucho más que ustedes conocen.
Nuestra vida fue de perros satos y llegamos a golden tetrievers. Todos estos logros, por tener RESPETO A LA VIDA. Los animalitos de hoy en día se dan vida de millonarios.
Empujan la vida como si esta fuera un carro de alta velocidad. Son entes tecnológicos que no hablan, no sueñan, no lloran, no cantan, tan solo textean. Viven ensimismados en un mundo de botones y siglas que les roban la belleza del lenguaje y del espíritu.
Créanlo o no la tecnología les ha robado el sentimiento. Van y vienen por la vida, aprovechando el minuto que viven sin recordar que el reloj tiene horas y de las horas nace el tiempo de amar, de servir, de reír, de cantar y de sufrir.
No creen en el sufrimiento porque en Facebook la única palabra que cabe es el XOXO, el LOL o el DTB. Siglas inventadas por algún loco que se hizo millonario a costa de todo lo que tú debes decirle al mundo en palabras hermosa y completas… Hay tanta y tanta información que del hartazgo podemos vomitar encima de la PC.
Todo esto viene por la FALTA DE RESPETO al ser humano. Si Dios hubiera querido que fuéramos máquinas hubiera hecho el mejor robot del mundo sin que la faltara un tornillo. Así es que si el respeto por los padres en el inicio de nuestra vida que en el hogar se perdió...¿a quién vamos a respetar? Ya pronto lo discutiremos.#
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