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La explotación financiera y maltrato a los ancianos
Escrito por Lcda. Lisandra Rodríguez Moreno   
Jueves 18 de Enero de 2018 16:46

Nuestro país está atravesando tiempos económicos difíciles. Debido a esta situación, hay un gran número de puertorriqueños abandonando la isla para estabilizar sus finanzas y buscando una mejor calidad de vida. La mayoría de las personas que se trasladan fuera de Puerto Rico son personas en edades laborales productivas.

Esta situa-ción nos está dejando una amplia población de adultos mayores, cuyos hijos están fuera de la isla, para valerse por si mismos. Al tener una gran cantidad de envejecientes, sin una red de familiares cercana para brindarle apoyo, estamos viendo un aumento sustancial en la explotación financiera y maltrato hacía esa población.

El maltrato contra los ancianos es un acto cruel y existe un gran desconocimiento sobre las modalidades de maltrato a esta población. Existe la Carta de Derechos de la Personas de Edad Avanzada, aprobada en 1986 y enmendada en el 2009 para incluir específicamente la modalidad de explotación financiera.

Cuando nos hablan de maltrato, inmediatamente pensamos en el maltrato físico o psicológico y la negligencia. Estos tipos de maltrato son muy comunes contra la población de la tercera edad, la mayoría de las querellas de maltrato en contra de los envejecientes son por el abuso emocional. Además de las modalidades obvias de maltrato mencionadas, la explotación financiera está en aumento acelerado.

¿Qué es la explotación financiera? Explotación financiera es cuando una persona utiliza para beneficio personal el dinero de un ser querido, o persona allegada, de forma ilegal o inapropiada. Es muy común en la población de la tercera edad. Este uso impropio de los fondos de un adulto, de la propiedad o de los recursos por otro individuo, es un delito.

El maltrato de explotación financiera es uno que no es reportado comúnmente debido a que tiende a ocurrir en el hogar, por los mismos familiares, o centro de cuido, por personas de confianza. Además, se puede cometer este delito por vecinos, otros conocidos, vendedores de seguros, etc. Raramente se denuncia esta situación debido al temor a que puede tener unas consecuencia negativas en su cuido o tener unas consecuencia legales sobre un familiar cercano.

Algunas señales de explotación financiera que debemos estar pendiente son: cambios en las rutinas de retiro de dinero, nuevos testamentos, poderes o documentos legales, pérdida de documentos personales o bienes valiosos, actividades poco usuales en las tarjetas de crédito, dejadez en las necesidades básicas, no comprar sus recetas de medicamentos como indicado, condiciones medicas sin atender, nuevas amistades que toman demasiada confianza, correspondencia perdida, etc.

Es importante crear conciencia sobre esta situación y entender que es un problema real que está en aumento. Si se detecta una situación como ésta, la misma debe ser denunciada y se debe acudir a las protecciones que brindan las leyes, siendo la más útil, la Orden de Protección bajo la Ley 121, para separar de inmediato al maltratante de esa persona vulnerable. La familia debe tener el rol protagónico en el cuidado de los envejecientes y, aunque no se encuentre en Puerto Rico, estar pendiente a las señales de alerta. Comparta esta información si conoce alguna persona que esté atravesando por una situación como ésta. Lo invitamos a darle “Like” a nuestra página de Facebook, para recibir orientaciones sobre temas legales.

Para una consulta personalizada, se pueden comunicar a la oficinas del Estudio Legal Rodríguez Moreno, al 787-603-5199, o visite nuestra página web: www.estudiolegal-pr.com.

 

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